AMS permite configurar y guardar diferentes plantillas de maquetación según las necesidades de cada revista.
Cuando llega un nuevo manuscrito, el equipo editorial solo tiene que elegir la plantilla adecuada y el AMS aplica automáticamente los estilos definidos.
De esta forma, los artículos conservan la identidad visual de la revista, reduciendo el trabajo manual y manteniendo la coherencia editorial en todos los formatos.